vie 29a. Ordinario año Par (Id=704)

Antífona de Entrada

Recordaremos, Señor, los dones de tu amor en medio de tu templo. Que todos los seres humanos de la tierra te conozcan y alaben, porque es infinita tu justicia.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Dios nuestro, que por medio de la muerte de tu Hijo has redimido al mundo de la esclavitud del pecado; concédenos participar ahora de una santa alegría y, después en el cielo, de la felicidad eterna.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

Un solo cuerpo, un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios
4, 1-6

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por amor al Señor, les ruego que lleven una vida digna de la vocación a la que han sido llamados. Sean siempre humildes y amables, sean comprensivos; sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu, con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como también una sola es la esperanza de la vocación a la que han sido llamados. Un solo Señor, una fe, un bautismo. Un Dios Padre de todos, que reina sobre todos, actúa en todos y vive en todos.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 23, 1-2.3-4ab.5-6

Haz, Señor, que te busquemos.

Del Señor es la tierra y cuanto la llena, el mundo y todos los habitantes, pues él la estableció sobre los mares, él la fundó sobre los ríos.
Haz, Señor, que te busquemos.

¿Quién subirá al monte del Señor? ¿Quién podrá estar en su recinto sagrado? El hombre de manos puras y limpio corazón, el que no da culto a los ídolos, ni jura en falso.
Haz, Señor, que te busquemos.

Este recibirá la bendición del Señor, y Dios, su salvador, lo proclamará inocente. Así es Jacob, la generación de los que buscan al Señor, de aquellos que viene a tu presencia.
Haz, Señor, que te busquemos.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.

Evangelio

Si saben interpretar el aspecto que tienen el cielo y la tierra, ¿por qué no interpretan entonces los signos del tiempo presente?

† Lectura del santo Evangelio según san Lucas
12, 54-59

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente:
"Cuando ven que una nube se va levantando por el occidente, en seguida dicen que va a llover, y así sucede. Cuando el viento sopla del sur dicen que hará calor, y así sucede. ¡Hipócritas!: si saben interpretar el aspecto del cielo y de la tierra, ¿cómo no saben interpretar los signos del tiempo presente? ¿Por qué no juzgan por ustedes mismos lo que conviene hacer?
Cuando vayas con tu adversario a presentarte ante la autoridad, procura llegar a un acuerdo con él en el camino; no sea que te lleve ante el juez, el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que no pagues el último centavo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que el sacrificio que vamos a ofrecerte nos purifique, Señor, y nos ayude a conformar cada día más nuestra vida con los ejemplos de tu Hijo Jesucristo, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La gloria de Dios es el hombre viviente

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Tú eres el Dios vivo y verdadero; el universo está lleno de tu presencia, pero sobre todo has dejado la huella de tu gloria en el hombre, creado a tu imagen.
Tú lo llamas a cooperar con el trabajo cotidiano en el proyecto de la creación y le das tu Espíritu para que sea artífice de justicia y de paz, en Cristo, el hombre nuevo.
Por eso,
unidos a los ángeles y a los santos, cantamos con alegría el himno de tu alabanza:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Prueben y vean qué bueno es el Señor; dichoso el que se acoge a él.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Dios omnipotente y eterno, que nos has alimentado con el sacramento de tu amor, concédenos vivir siempre en tu amistad y agradecer continuamente tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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